El mago enseña una pequeña bola de esponja (de unos 6 cm). Coloca la bola en el puño cerrado y la empuja hacia dentro. Cuando abre la mano la bola de alguna manera ha duplicado su tamaño, creciendo hasta convertirse en una gran bola de esponja (unos 13 cm).
Solamente se usa una bola, muy fácil de hacer.