Una caja de cerillas se muestra como si ambos lados fueran iguales, y parece una caja normal. De repente el color de la caja cambia mágicamente. La caja es mostrada de nuevo por ambos lados.
Entonces se coloca en la palma, y un momento después, se pone de pie en la mano como si tuviera vida propia. Cae hacia el otro lado y rota 90 grados. Como si no fuera suficiente, la caja se abre y una cerilla salta poniéndose de pie en la cubierta, lista para ser encendida.