Sin mediar palabra alguna, el ilusionista tomará en su mano una copa y seguidamente la llenará de agua, y después del correspondiente toque mágico, el agua se transformará súbitamente en vino.Es un juego realmente impactante incluso para el que sepa lo que va a suceder. Imagínese como se quedará su audiencia tras el cambio impactante de color.
Este mágico efecto tiene múltiples aplicaciones que le serán muy útiles tanto para partir el hielo (aplausos seguros) como en cualquier otra rutina. Se recomienda con algunos ejemplos de sus posibles aplicaciones.
El kit aporta los materiales necesarios para transformar aproximadamente 20 litros de agua, o sea, hacer el efecto unas 100 veces.