Un efecto para oir. Con unos cuantos giros a la cadena haces un bonito caniche. El caniche se pone dentro de un pañuelo. Para sorpresa de todo el mundo se puede escuchar ladrar al perro. Saca el perro coloca una oja de papel con un dibujo de un caniche y se puede seguir escuchando ladrar al perro para el asombro del público. Un efecto cómico y misterioso que te sorprenderá su secreto