Empuja una carta a través de un cristal. Haz que una moneda lo atraviese y luego vuelva a subir. Inmediatamente el espectador podrá tocar la superficio del cristal, pero no hay absolutamente ningún agujero o ranura en él.
Este juego te permite experimentar el mismo asombro cuando la superficie.Este efecto creado por el genial mago austríaco Lubor Fiedler hace que te cuestiones lo que tus ojos están viendo