Siempre hay algún curioso que quiere mirar ese pedazo de dedo que tienes vendado y medio ensangrentado, o bueno algún alma caritativa que quiere curarte ya que te sangra el dedo por encima de la venda. Eso sí procura tener tiritas o vendas de verdad porque cuando se acerque tu dedo le saltará impactándole en la cara, en un ojo o si es rápido en ningún sitio.