Se pide un anillo prestado a un espectador. Se coloca el anillo en un tornillo y es asegurado por una tuerca. Se pone un candado en un agujero del tornillo asegurando que no se pueda escapar. El mago sujeta el tornillo es sus mandos debajo de una tela y a la cuenta de tres, el mago muestra que el anillo ha escapado del nudo, con el candado todavía puesto