Se muestran cinco discos de metal coloreados. Se le pide al especatador que de la vuelta a los discos y los mezcle, escondiendo los diferentes colores. El espectador selecciona un disco y se le pide que ponga todos los discos en el tubo. El tubo es cerrado y se pasa un hilo por el centro. Mágicamente, el artista ha hecho que el disco seleccionado escape del hilo y salga del lugar donde estaba guardado.