El mago sale a escena, muestra sus manos completamente vacías al público y de repente produce una flor de la nada... la coloca dentro de su bolso (o cualquier otra caja) de nuevo produce otra flor y así sucesivamente cada vez más rápido. Al final coge su sombrero con todas las flores y lo gira pero no hay rastro de las flores.Magia clásica siempre útil