El mago enseña tres plumeros, cada uno de un color diferente. Al pasar su mano sobre el primero, su color cambia. Lo mismo ocurre con el segundo y con el tercero.
El cambio de color es instantáneo y puede realizarse tocando los plumeros con un pañuelo del color que va a aparecer, o incluso con las manos vacías. Muy fácil de hacer.