El mago llena un vaso de plástico con agua. Coloca una carta sobre la abertura del vaso y gira todo. El público creerá que es la carta la que bloquea el agua, pero cuando el mago retira la carta... mágicamene el agua permanece suspendida y no caerá. Finalmente el mago gira el vaso de nuevo y echa el agua en otro vaso.